24 horas recogiendo borrachos en Magaluf: “Saturan Urgencias y bloquean ambulancias”

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junio 20, 2019
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24 horas recogiendo borrachos en Magaluf: “Saturan Urgencias y bloquean ambulancias”

A los turistas ebrios que llegan en ambulancia al hospital de Son Espases se les trata como a beb√©s. Se les pone un pa√Īal si hay riesgo de que se hagan pis o caca encima, se les recuesta de lado para que no se traguen el v√≥mito y¬†se les deja dormir la mona hasta que despierten, con visitas de control cada 30 minutos por parte del personal de guardia de Urgencias. Hay noches en que se amontonan m√°s de 15 turistas, el 99% j√≥venes brit√°nicos, en la sala que el hospital ha tenido que habilitar expresamente para ellos.

Todos son ca√≠dos en combate en Magaluf, la zona cero de la locura et√≠lica en Mallorca, en Espa√Īa y qui√©n sabe si en Europa. Cada noche, el 061 atiende¬†unos 40 casos en un radio de 500 metros. No es raro que en Magaluf se junten hasta cinco ambulancias a la vez, todo lleno de luces naranjas como si fuera eso un campo de batalla. El personal m√©dico cada vez est√° m√°s harto. No solo por las molestias que causan, sino porque mientras est√°n atendiendo a estos muchachos entre gritos, v√≥mitos y peleas, no pueden hacer su verdadero trabajo, que es¬†atender las emergencias reales¬†del resto de la poblaci√≥n.

Un joven brit√°nico en una camilla de Urgencias del hospital Son Espases con su novia echada encima.

La presi√≥n de los turistas pasados de rosca en Magaluf sobre el servicio de emergencias balear es tan grande que la Consejer√≠a de Salud tiene destinada¬†una ambulancia en exclusiva para ellos. Funciona del 1 de junio al 7 de septiembre, de 11 de la noche a 7 de la ma√Īana.¬†Daniel L√≥pez¬†y¬†Marina Puigcerver¬†son dos de los t√©cnicos a cargo. Se pasan todas las madrugadas del verano reanimando a turistas inconscientes y llevando a los que no espabilan a Son Espases, el hospital de referencia en Baleares. Ni aun con estas dan abasto. Ambulancias de hasta cuatro bases distintas del 061,¬†incluida Palma a 20 kil√≥metros, y una UVI m√≥vil disponible las 24 horas para los casos m√°s graves, dan apoyo a Daniel y Marina en su interminable misi√≥n nocturna.

Daniel López y Marina Puigcerver en la ambulancia exclusiva para Magaluf.
Calle Punta Ballena, epicentro del ocio nocturno en Magaluf.

“A Magaluf los chavales vienen a pasarse el d√≠a bebiendo, a darlo todo. El que en su pa√≠s no bebe¬†aqu√≠ se vuelve un borracho, y el que nunca toma drogas aqu√≠ las prueba todas”, cuenta Daniel al volante de la ambulancia mientras circula a ritmo lento entre cientos de j√≥venes, observando si hay alg√ļn desplomado sobre la acera. Ellos van¬†con el vaso de cubata de pl√°stico en mano. Ellas, lo mismo pero con menos ropa. Un verdadero bestiario humano en el que solo se oye hablar ingl√©s. “En Benidorm o en Salou tambi√©n se desmadran, pero yo creo que Magaluf se lleva la palma. No he visto cosa igual”, suspira el t√©cnico.

Primer aviso desde la central. “Brecha en la cabeza por una ca√≠da. Calle Punta Ballena, frente al Office”.

Nada m√°s llegar, Daniel y Marina se ponen los guantes y se interesan por la afectada. Est√° sentada en un silla en mitad de la calle y tiene una buena brecha en la frente a causa, dicen sus amigas, de un tropez√≥n. En cuanto los t√©cnicos le tocan la herida, la chica lanza un enorme v√≥mito de alcohol que salpica los zapatos y el pantal√≥n del polic√≠a local que se ha acercado a garantizar la seguridad de los sanitarios. Sus pupilas responden bien,¬†no parece que haya tomado drogas. Tras vendarle la herida, conducen a la joven, de 18 a√Īos, a Urgencias de Son Espases. No parar√° de vomitar bilis en todo el trayecto.

Una turista ebria con una brecha en la ceja en Magaluf.
Toma de datos de la paciente rumbo al hospital de Son Espases.

“No puede ser que un hospital terciario [altamente especializado] como Son Espases se pase el verano recibiendo a j√≥venes que lo √ļnico que necesitan es dormir la mona. Estas personas saturan las Urgencias, bloquean innecesariamente varias ambulancias y¬†consumen una gran cantidad de recursos limitados¬†que dejan de estar disponibles para urgencias reales”, resume¬†Miguel L√°zaro, presidente del Sindicato M√©dico de Baleares (Simebal).

Los sanitarios reclaman al Ayuntamiento de Calvià y a los empresarios de la noche de Magaluf que instalen una carpa junto a los bares y discotecas para que los turistas ebrios puedan dormir bajo supervisión sanitaria. En Ibiza se ha hecho y el resultado ha sido muy positivo. Pero en Magaluf, los empresarios dicen que eso daría muy mala imagen y el ayuntamiento dice que si nadie comparte los gastos de la carpa él solo no la piensa poner.

Asistencia sanitaria en Magaluf.

Dinero que no vuelve

La consejer√≠a de Salud de Balares cifra¬†en torno a 51 millones¬†el gasto que los turistas extranjeros generan en el sistema cada a√Īo. Parte de ese dinero p√ļblico nunca se recupera. “Cuando el paciente llega con su pasaporte o su tarjeta sanitaria europea podemos apuntar los datos y pasar la factura a su pa√≠s de origen. Pero muchas veces¬†nos llegan sin documentaci√≥n. Cuando despiertan les pedimos que apunten sus datos, pero ellos pueden poner el nombre que les d√© la gana. Escriben Matthew James y nos tenemos que fiar. Sabemos que muchos casos no se facturan”, confirma un profesional de Urgencias que lleva a√Īos padeciendo en sus guardias la avalancha de turistas ebrios.

Un politraumatismo por ‘balconing’ cuesta unos 40.000 euros al sistema sanitario

Un ejemplo: un politraumatismo, como el que se genera tras un siniestro por ‘balconing’, cuesta alrededor de 40.000 euros al sistema sanitario. Si hay trauma medular, la cifra¬†se puede disparar hasta los 500.000 euros¬†incluyendo todos los gastos. Hasta el momento, el contador de ‘balconing’ de 2019 est√° en¬†14 precipitados, un muerto. El a√Īo 2018 termin√≥ con 44 precipitados, ocho muertos. Los hoteleros han tomado medidas e instalan a los grupos que consideran m√°s problem√°ticos en las plantas bajas de sus hoteles y refuerzan la seguridad, lo que reduce el n√ļmero de muertos y aumenta el de piernas y v√©rtebras rotas. Aun con eso la afici√≥n de los turistas por el ‘balconing’, confirman los sanitarios, va a m√°s.

Equipo sanitario atendiendo a un joven caído desde un balcón en Magaluf.

“¬ŅEn qu√© pa√≠s a un extranjero borracho le mandan una ambulancia y lo llevan a que sea atendido gratis en un hospital de referencia como Son Espases? Los turistas aqu√≠ saben que¬†pueden hacer lo que quieran¬†y no tendr√° consecuencias en sus bolsillos. Se aprovechan de nuestra Sanidad porque saben que pueden hacerlo. Por eso pedimos que se aplique¬†una ecotasa sanitaria. Entre que parte de los 51 millones caen en saco roto y que los que s√≠ se facturan los cobra el Ministerio de Sanidad y no nos los devuelve, est√°n dificultando que en Baleares podamos retener el talento m√©dico. Calculamos que desde el a√Īo 2002 hay¬†una deuda acumulada de 2.700 millones¬†hacia la sanidad balear”, protesta el presidente de Simebal.

Lo √ļltimo en picaresca tur√≠stica: llamar a Urgencias en lugar de acudir al centro de salud para que la consulta salga gratis

Que los turistas extranjeros¬†conocen bien los trucos del sistema sanitario espa√Īol¬†para que sus consultas les salgan gratis lo demuestra lo √ļltimo en picaresca tur√≠stica: llamar a Urgencias en lugar de acudir al centro de salud por, pongamos, un esguince. Las consultas en los Puntos de Atenci√≥n Continuada en Mallorca se facturan al contado all√≠ mismo. En cambio, las salidas de los sanitarios no. Por eso, las visitas de enfermeros de guardia a habitaciones de hotel debido a esta trampa se han disparado en las √ļltimas fechas.

“Lo primero que te preguntan muchos al verte llegar en la ambulancia es si esto les va a costar dinero.¬†Cuando les dices que no se relajan“, confirman los t√©cnicos.

Técnicos sanitarios se dirigen a una llamada de emergencia en Magaluf.

Cada vez m√°s agresivos

A pesar de que la calle Punta Ballena es el epicentro del desfase et√≠lico, hace tiempo que las ambulancias¬†no entran all√≠ de madrugada¬†a menos que la situaci√≥n sea muy grave. En cuanto pisan esta calle, hordas de turistas borrachos se avalanzan sobre las furgonetas amarillas como zombis con ganas de jarana. Porrazos en la chapa, zarandeos y una vez ya paradas en el punto donde est√° la emergencia, m√°s turistas molestando y pidiendo a gritos ayuda o cualquier ocurrencia a los t√©cnicos y enfermeros, como que les lleven por el morro al hotel. “No solo nos hacen perder el tiempo cada noche yendo a reanimar a adolescentes al borde del coma et√≠lico sino que encima cada vez se ponen m√°s agresivos, ellos y sus amigos. Ya es el colmo.¬†Nos la estamos jugando y alg√ļn d√≠a habr√° una desgracia“, protesta¬†Toni Honrubia, t√©cnico sanitario con casi dos d√©cadas de trabajo a sus espaldas.

Toni Honrubia y la médica Inés Rubí monitorizan a un individuo agresivo.

“Suponemos que esto se debe al aumento en el consumo de drogas.¬†Muchos mezclan alcohol, coca√≠na y MDMA¬†y eso los pone muy agresivos. Algunos llevan navajas y el que no rompe una botella de cerveza. Cuando reanimamos a uno debemos tener much√≠simo cuidado con su reacci√≥n. Puede soltarte un pu√Īetazo r√°pidamente o encararse contigo. Por eso exigimos que siempre haya un polic√≠a junto a nosotros, porque hay veces en que estamos solos y no sabemos qu√© puede pasar. En pocos d√≠as ha habido cinco agresiones a personal sanitario”, prosigue Honrubia.

Daniel vivi√≥ una de estas. Una noche reciente¬†tuvo que interceder en una pelea¬†a cuenta de un agredido en Punta Ballena. “Es verdad que me pod√≠a haber llevado un navajazo, pero me sali√≥ as√≠. Muchas veces los t√©cnicos sanitarios somos la √ļnica autoridad ah√≠”.

Guardia Civil y policía local de Calvià en la entrada de Punta Ballena.
Un técnico limpia una herida por cortes de cristal en Magaluf.

En la ambulancia de los borrachos, no todas las emergencias son por chavales inconscientes. Tambi√©n reciben¬†muchas llamadas por agresiones¬†derivadas, c√≥mo no, del consumo de alcohol. Cejas partidas, cortes profundos, golpes en la cabeza, manos ensangrentadas y mand√≠bulas desencajadas son parte de la rutina. “Sobre las 4 de la ma√Īana todos van saliendo de las discotecas y andan ya a tope de alcohol y drogas.¬†Y cuando se encuentran en la calle es cuando se producen las peleas“, confirma Marina.

Esta noche de fin de semana se producen¬†dos peleas masivas en la playa de Magaluf. La primera, originada por las agresiones de un grupo de espa√Īoles de etnia gitana a turistas ingleses. La segunda, una hora m√°s tarde, es la respuesta furibunda de decenas de estos contra los chavales espa√Īoles, que ahora corren a pedir auxilio a la ambulancia. Varios coches de polic√≠a local y Guardia Civil tratan de contener el estallido.

Una UVI móvil en la calle Punta Ballena de Magaluf.

Pese a todo, la UVI m√≥vil, que dispone de m√©dico y enfermera y se reserva para casos graves, apenas tiene actividad esta madrugada. Solamente una salida para controlar las taquicardias y sedar a un turista fuera de s√≠ que la ha emprendido contra varios guardias de seguridad tras ser expulsado de una discoteca. “Trabajar en Magaluf es infumable. Ha pasado de tener que venir una ambulancia de Palma a por una se√Īora que le hab√≠a dado un infarto porque nosotros est√°bamos ocupados con un ‘balconing”, afirma¬†In√©s Rub√≠, la m√©dica de guardia del 061 esta jornada. No es raro el d√≠a en que las ambulancias terminan¬†salpicadas de v√≥mitos y restos de sangre.

Tres fotos de ambulancias tras la visita de pacientes ebrios.

En el hospital de Son Espases tampoco escapan al mal genio de estos pacientes. “Si han tomado m√°s cosas que solo alcohol y van intoxicados de drogas llegan agitados, gritan y se comportan mal. El problema es que en una camilla puedes tener a un se√Īor al que le ha dado infarto y a su lado a un chico de estos puesto hasta las orejas montando un pollo terrible. Hay que llamar a seguridad y ponerles medicaci√≥n para tranquilizarlos”, explica el profesional de Urgencias. “Gente desnuda,¬†que grita, que escupe, que quiere pegarte, es horrible y va a m√°s. Adem√°s est√°n los amigos que vienen a verle, que se quedan en recepci√≥n jugando y armando alboroto, molestando a la pobre gente enferma”.

Daniel López reanima a un turista tirado en la carretera pasadas las 5 de la madrugada.

Una de las √ļltimas emergencias de la noche para Daniel y Marina es un chico de 20 a√Īos ataviado con la camiseta del Liverpool con cortes profundos en la mano izquierda. ¬ŅUna pelea? No. Al chico no se le ha ocurrido otra que¬†darle un pu√Īetazo a un cristal indeterminado¬†(los t√©cnicos nunca preguntan m√°s de la cuenta). Hay al menos dos cortes profundos que requieren puntos de sutura. Daniel se echa el dedo √≠ndice a la cabeza y mira al chico como diciendo “est√°s sonado”. El chico, a quien el alcohol se le ha bajado de golpe, asiente mientras el amigo que le acompa√Īa se parte de risa. Aqu√≠ y all√°,¬†prostitutas africanas sondean a los j√≥venes m√°s borrachos¬†para engatusarlos. Si les dicen que s√≠, se los llevar√°n a un rinc√≥n, les bajar√°n los pantalones y les robar√°n todo lo que lleven encima antes de echar a correr.

Visto en: elconfidencial.com

0 Comments

  1. bandarq99 dice:
    Tu comentario está pendiente de moderación

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